La pandemia ha forzado una migración de muchos de los procesos a los medios digitales, por esta razón, el derecho informático ha cobrado gran importancia al proporcionar legalidad y certeza a estos procesos.

Si bien la digitalización de los procesos de negocio se viene dando desde hace varios años, la pandemia ha obligado a acelerar el cambio de metodología en casi todo. El derecho es una de las ramas que se vio forzada a cambiar los procesos al complicarse los trámites administrativos presenciales. Esto ha potenciado el derecho informático.

La transformación digital ha llevado al derecho a enfrentar algunos problemas en el último par de años. Hubo períodos en la pandemia en los que fue totalmente imposible desarrollar ciertas actividades jurídicas de manera presencial. Por esto, hubo que buscar algunas alternativas digitales.

Si bien esto forzó un adelanto en la digitalización de estos procesos, lo cierto es que hubo muchas herramientas que no estaban contempladas en el marco legal. Esto representó un inmenso problema en el plano del ejercicio del derecho.

Actualmente, muchas herramientas de confianza digital han sido incluidas en los marcos legales, por lo que vale la pena conocer sus alcances y beneficios.

¿Qué es el Derecho Informático?

Al hablar de derecho informático nos referimos a todo ese conjunto de principios y normativas reguladoras que engloban los efectos jurídicos de la relación entre el derecho tradicional y la informática.

Esto no solo aplica a las herramientas que se pueden usar en el derecho por la vía informática sino toda la nueva normativa legal en torno a delitos informáticos y demás.

El derecho informático se preocupa por la informática como fuente de problemas jurídicos relevantes, de modo que se puedan proponer soluciones y regulaciones.

Derecho Informático en México

En el caso puntual de México, existen leyes, normas, acuerdos y reglamentos relativos al comercio electrónico y las distintas herramientas del derecho informático. Esto engloba firmas electrónicas, protección de datos personales, etc.

Un paso importante para la digitalización de los procesos en el plano del derecho es la implementación de un elemento fundamental como lo es el tercero neutral de confianza. Previamente, se le conocía como el prestador de servicios de certificación o PSC.

Si bien no es un invento nuevo ni un actor que apareció con la NOM-151, este es resultado de lo que luego se reconoció como necesario en este tipo de normativas. Por esto ha estado siendo replicado a nivel mundial en el plano del derecho informático.

Estas herramientas otorgan seguridad y certidumbre a los procesos por medio del cumplimiento de estrictas regulaciones y la prestación de servicios personalizados.

¿Cuáles son los beneficios del Derecho Informático?

Una forma bastante didáctica de entender estos beneficios, es a través de los siguientes principios:

1.- Principio de equivalencia funcional

Teniendo un soporte legal robusto, un documento emitido, firmado, y consensuado por las partes implicadas de manera escrita, tiene la misma validez qué el mismo documento en soporte informático. Es decir que dicho documento digital es igual de válido que su homólogo en físico.

Esto además da garantías a las partes de que un documento no va a sufrir daños o a desaparecer, como sí ocurre con los documentos físicos. Una vez en digital, puede ser almacenado en discos duros, nube, memorias USB, etc.

Un documento puede verse afectado no solo por accidentes o descuido del portador. En muchas ocasiones, el propio material del documento puede hacerlo propenso a daños. Ciertos tipos de papel y tinta tienden a dañarse con las altas temperaturas, por ejemplo.

Gracias a las nuevas herramientas para la emisión y firma de documentos de forma electrónica, se facilita en inmensa medida el proceso de firma de contratos.

Actualmente, son muchas las plataformas tecnológicas que permiten la autorización y dan certeza jurídica a la firma de un documento de forma totalmente digital.

2.- Principio de neutralidad electrónica

Las leyes sobre la neutralidad electrónica de los documentos son claras. No puede haber favorecimiento en el marco legal sobre el uso de una herramienta sobre otra. Siempre y cuando las herramientas en cuestión cuenten con la misma validez jurídica, las leyes serán neutrales en cuanto a la herramienta o plataforma elegida por las partes.

La constante aparición de nuevas tecnologías también obliga a las leyes a ser multi formato, multi estándar, multiprotocolo y multi algoritmo.

3.- Transparencia

La gran preocupación de muchas personas al pensar en documentos electrónicos es lo fácil, en principio, que parece falsificar una firma o editar un documento. Sin embargo, lo cierto es que las firmas electrónicas son extremadamente seguras.

Las normativas mexicanas dentro del servicio de la Constancia de la Conservación permiten garantizar la identidad de los firmantes y la veracidad del documento con el uso de los certificados electrónicos establecidos en la NOM-151.

También es posible por medio de los sellos de tiempo verificar el momento exacto en el que se generó el documento o la firma.

Son muchas las herramientas que permiten verificar la veracidad de cada uno de los aspectos de un documento electrónico. El derecho informático, gracias a sus normativas y regulaciones, hace que su uso sea sumamente seguro.

Leyes en constante evolución

Es importante entender que las normativas, tanto en México como en la inmensa mayoría de los países, están en constante evolución.

Esto quiere decir que las leyes sobre el derecho informático no son definitivas y estarán sujetas a cambios con el paso del tiempo. Aparecerán nuevas tecnologías que aporten a la práctica del derecho, por lo que surgirán junto a ellas nuevas normas y nuevas regulaciones.

También se espera que las normas existentes desaparezcan o sean modificadas en base a qué herramientas se usen en el futuro y cómo se pongan en práctica. Por ende, hay que estar actualizados sobre los avances de la tecnología en el plano del derecho en los próximos años.

La innovación consiste en la modificación de los elementos ya existentes con el fin de mejorarlos, y esto aplica perfectamente al derecho informático. Estas normativas están apenas en sus primeras etapas en muchos países y se espera que, con su uso y el paso del tiempo, se descubran nuevas formas de aplicar los reglamentos.